mapa de la tierra vista desde el hemisferio sur (38K)

titulo feng shui hemisferio sur
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LOS FUNDAMENTOS DEL FENG SHUI del HEMISFERIO SUR
Primera parte: las energías del cosmos en el hemisferio sur
LOS HEMISFERIOS TERRESTRES y su IMPORTANCIA

El planeta tierra se divide en dos hemisferios, norte y sur, separados por la zona ecuatorial o tropical, que tiene la línea del ecuador en su centro y que se extiende desde el trópico de cáncer por el norte hasta el trópico de capricornio (que pasa a la altura de Antofagasta) por el sur. Las regiones que se encuentran cerca del ecuador y de los trópicos son calurosas mientras las que se alejan hacia los polos norte y sur, van siendo más y más frías.

Eso hace que las orientaciones del calor y la luz (que la cultura china llama yang) y del frío y la oscuridad (que la cultura china llama yin) estén invertidas en los dos hemisferios. China está en el hemisferio norte, y por lo tanto sus regiones del sur, más cerca del ecuador, son cálidas y luminosas, mientras que sus regiones del norte, más cerca del ártico, son frías y oscuras. Por eso en el feng shui original aparece elyang (cálido, luminoso) orientado hacia el sur y el yin (frío, oscuro) hacia el norte. En Chile, por estar situado en el hemisferio sur, ocurre lo contrario: el norte es cálido y yang y el sur es frío y yin.

Feng shui es "Viento y agua". Las corrientes marinas, las lluvias y los vientos (ciclones y anticiclones) se mueven en sentido inverso en cada hemisferio terrestre. En China, los vientos fríos llegan del norte (un tema clave en los clásicos del feng shui), y las paredes del lado norte de las casas son más gruesas, para protegerse del frío. En Chile los vientos fríos y las lluvias vienen desde el sur. Eso está reflejado en nuestro refrán - muy cercano al espíritu del feng shui - "Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro."

Esa diferencia en la orientación y en el movimiento de las energías de la naturaleza en cada hemisferio, es una de las razones de ser del Feng Shui del hemisferio sur.

propiedad intelectual: Escuela Chilena de Feng Shui 2002

LA ENERGIA SOLAR Y EL SAGRADO YIN YANG

El sol provee casi toda la energía que mueve la circulación atmosférica y oceánica, que genera los procesos geológicos de desgaste, erosión, sedimentación y transporte de materiales que originaron los valles donde habita y produce el 90% de la humanidad, y que nutre la vida sobre nuestro planeta. Debido a las características de los movimientos de traslación y de rotación de la tierra, el sol entrega esa energía de forma cíclica y cambiante, y hace moverse los vientos y las aguas en sentidos inversos en ambos hemisferios terrestre.

Los clásicos chinos daban tanta importancia al carácter cíclico y fluctuante de los movimientos de la energía solar sobre nuestro planeta, que representaron esos flujos y ciclos energéticos con el símbolo más sagrado de su cultura: el yin yang, según el cual la fuerza vital de la naturaleza -- llamada Qi – está en perpetuo movimiento entre dos extremos.

Yang es luz, calor, día, verano, fuego, actividad, efervescencia, el sol. Yin es frío, oscuridad, noche, invierno, agua, quietud, la luna. Según el pensamiento clásico chino, tanto el Qi yang como el Qi yin provienen del cielo (de lo creativo´): el fuego yang del sol (la luz y calor solar) y el agua yin de la luna (las precipitaciones). Estos dos Qi son recibidos por la tierra (lo ‘receptivo´), que los reproduce por todo su seno por el curso de ríos, vientos, cadenas montañosas, cerros, y sobre todo los valles, que tienen mucha importancia para el feng shui.

Los caracteres chinos “yin’ y “yang’ aluden directamente al sol. "Yang" es la ladera asoleada (yang) de una montaña y "yin" es su ladera sombría (además el signo yang contiene gráficamente los rayos del sol). En China y en el hemisferio norte, la ladera iluminada de las montañas es la sur y la sombría es la norte (porque el sol les llega desde el sur) y por ello se asocia el Qi yang con el sur y el Qi yin con el norte. En el hemisferio sur esa situación se revierte (porque el sol llega desde el norte), por lo que la ladera yang de las montañas es la norte y la ladera yin es la sur, invirtiendo las ubicaciones yang y yin en nuestra parte del mundo.

propiedad intelectual: Escuela Chilena de Feng Shui 2002

LOS MOVIMIENTOS DEL YIN YANG Y EL CICLO WUXING

El famoso símbolo del yin yang muestra las dos energías fundamentales moviéndose en el sentido del reloj. Esta figura se obtiene, en el hemisferio norte, de las variaciones de las sombras de un reloj de sol para cada una de las 24 quincenas solares en que los chinos dividen el año, sobre un círculo dividido en 24 segmentos. Si se hace lo mismo en el hemisferio sur, se obtiene el símbolo invertido, con el yang a la derecha y el yin a la izquierda, y girando al revés del reloj (de derecha a izquierda).

Según el pensamiento chino, el movimiento energético yin yang se modula en la realidad en un ciclo de 5 calidades energéticas o elementos: fuego, tierra, metal, agua, madera. Este ciclo es llamado "wuxing".

El ciclo wuxing se haya estampado en las herramientas tradicionales del feng shui, o mapas energéticos "bagua" y "luo pan". Los textos clásicos del pensamiento chino asocian estrechamente la fase o elemento "fuego" del ciclo wuxing con la energía más yang y con el sol, con su luz y su calor. Por ejemplo:

“El Qi ferviente del yang acumulado produjo el fuego; el sol es la esencia del Qi ferviente.’ (Huainanzi, siglo II AC, III, 1, 16-17).
“Lo brillante emite Qi, y por esta razón el fuego es el brillo externo del sol.’ (Huainanzi, III, 2, 5-6).

A ello se debe que el llamado bagua del ‘cielo anterior´, el más antiguo mapa energético de la cultura china y su más sagrado talismán protector, sitúe el elemento fuego/yang al este, por donde sale el sol, y su opuesto el agua/yin al oeste.

Si bien el sol sale por el este en ambos hemisferios terrestres, después se remonta hacia el sur en China y en el hemisferio norte. Eso se refleja en la ubicación del yang/fuego hacia el sur en el llamado "bagua" del cielo posterior, el mapa energético que se usa tradicionalmente en feng shui. Pero en Chile y el hemisferio sur, el sol se remonta hacia el norte. Eso hace necesario resituar el fuego/yang hacia el norte en el bagua del cielo posterior, en el hemisferio sur, para mantener sincronía con la naturaleza y respetar la lógica del bagua y del ciclo wuxing.

propiedad intelectual: Escuela Chilena de Feng Shui 2002

EL CICLO DE LOS 5 AGENTES Y LAS ESTACIONES

El ciclo wuxing de los 5 Agentes haya su origen en un ancestral culto al sol y a las estaciones. Así, por ejemplo, en textos claves como el Huainanzi y el Shanhaijing se simboliza la generación del elemento fuego por el elemento madera, mediante un ave (la famosa ave roja del feng shui), que se eleva cada mañana desde las ramas del árbol sagrado del este, llevando un sol en el pico -- o metida dentro del sol. Y en otros textos claves, como el Yueling y el Lushi chunqiu, se documenta – en pasajes de gran belleza -- al emperador y sus ministros recibiendo ceremonialmente a las estaciones, en los momentos oportunos del año, vestido con los colores de los elementos correspondientes a cada estación (verde en primavera para representar la madera, rojo en verano representando al fuego, de blanco en otoño por el metal, etc.).

La cultura clásica china siempre ha ortorgado a las estaciones un papel importantísimo en el orden del universo y de la vida. Como dicen los clásicos más antiguos:

“El emperador Shun dispuso que los asuntos de cada repartición pública se condujesen en armonía con las 4 estaciones… así, en las grandes planicies al pie de las montañas, se condujo apropiadamente, a pesar de tempestades, viento, truenos y lluvia’ (Shu Jing, el Libro de la Historia, aprox. 2000 años AC, V,2,4).
“Los sabios hacen del cielo su padre, de la tierra su madre, del yin y yang su viga maestra y de las cuatro estaciones su hilo conductor’ (Huainanzi, s. 2 AC, 7, 127)
“Las constelaciones siguen sus revoluciones; el sol y la luna brillan alternadamente; las cuatro estaciones se presentan en sucesión; el yin y el yang crecen y se transforman; y el viento y la lluvia se reparten por doquier. Para crecer, cada una de las miles de cosas debe mantener una relación armónica con la naturaleza, y cada una debe obtener de la naturaleza el nutriente apropiado para adquirir plenitud.’ (Xunzi, Discurso sobre la naturaleza, 17, 2b.)

Quienes vivimos en el hemisferio sur debemos aprender a leer esas energías Qi de los ciclos del sol y las estaciones, tal como las recibe la tierra y se ordenan aquí entre nosotros. No hacerlo significa perder armonía y sincronía con la naturaleza y atraer enfermedades y mala fortuna. En esto, por lo demás, sólo seguimos la instrucción de los clásicos:

“Yin y yang, los dos principios de la naturaleza, y las cuatro estaciones, son el principio y el final de todo, y la causa de la vida y la muerte. Desobedecer estas leyes del universo es provocar calamidades, y obedecerlas es mantenerse libre de enfermedad, porque se ha logrado el Dao, la vía justa’ (Huangdi neijing - Libro de medicina del emperador amarillo, 2)

Y, por supuesto, la última palabra en este tema la tiene Guo Pu, el fundador del Feng Shui, en el siglo 3 DC:

“Hay seis errores nefastos en Feng Shui. El primero es hacerlo contradiciendo al Yin y el Yang. El segundo error es no respetar las estaciones del año’ (Guo Pu, Zangjing - Clásico de las Sepulturas)

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BAGUAS Y LUOPANES: ARMONIA CON LA NATURALEZA

Siguiendo el principio daoísta de que todo en la naturaleza busca el equilibrio y la armonía, los bagua y los luo pan originales, concebidos en China, hemisferio norte, equilibran los espacios con los ciclos yin yang y wuxing para producir una eficiente arquitectura medioambiental, optimizando la disponibilidad de luz y calor solar en invierno, y de sombra y frescura en verano, es decir el bienestar y el equilibrio, para todos los habitantes y actividades de una típica casa en China, hemisferio norte de la tierra.

Del mismo modo, los bagua y el luo pan para el hemisferio sur armonizan, equilibran y sincronizan los espacios según los ciclos yin yang y wuxing propios de este hemisferio. Ello conduce naturalmente a una arquitectura y organización de los espacios tan nítidamente ecológicas como la del feng shui del hemisferio norte, que optimizan la relación energética con el entorno del hemisferio sur, y conducen a una conducta humana perfectamente sincronizada con la naturaleza y en benigna intimidad con el hábitat. Logrando así su propio equilibrio y bienestar y una poderosa eficacia de las interpretaciones, curas y auspicios del feng shui.

Por ejemplo: según el feng shui, lo natural es disponer los espacios públicos hacia las direcciones más activas y yang del entorno, para fomentar la vitalidad y la efervescencia en los negocios, y disponer los espacios privados hacia las direcciones más quietas y yin, para incentivar el descanso y la concentración creativa. Entonces, el feng shui del hemisferio sur sitúa, en Chile, los espacios públicos hacia el norte y los privados hacia el sur, vitalizando naturalmente los primeros con la luz y los colores del sol y aquietando naturalmente los segundos con colores oscuros y sombra. Y eso es totalmente coherente con lo que sugieren los clásicos chinos, conduciendo a una óptima relación entre espacio y hábitat.

En cambio, la aplicación mecánica e irreflexiva en el hemisferio sur del feng shui según las características energéticas propias del hemisferio norte, conduce a una arquitectura y disposición espacial desequilibradas, anti-ecológicas, que deterioran la relación energética con el entorno y enajenan de su hábitat a las personas, sustituyendo la virtud sanadora de la intimidad con el entorno y el cosmos, con formulismos vacíos sin lógica ni sentido, impregnados de ocultismo y superstición, y de nula eficacia práctica, terapéutica o simbólica.

Para seguir con el ejemplo anterior, eso es lo que ocurre en Chile cuando, por usar el bagua original inalterado, se incentivan las energías de los espacios en direcciones idénticas a como lo hacen en China, es decir con mucha luz y colores vivos hacia el sur, que en el caso de ellos es yang/activo pero en nuestro caso es yin, y con colores oscuros y sombras hacia el norte, que en el caso de ellos es yin pero en el nuestro es yang. ¿Es de sorprender que el efecto de aquello sea enfriar los negocios por un lado, e impedir la concentración por el otro, con el consiguiente adormecimiento en la vida pública y agitación en la vida privada? Pero eso es precisamente lo que predican y practican en Chile quienes desconocen el feng shui para el hemisferio sur.

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LAS ESTRELLAS VOLANTES y los 4 PILARES DEL DESTINO

Todas las prácticas del feng shui, desde el ming gua y el bazhai hasta las estrellas volantes, son dependientes de los ciclos yin yang y wuxing. Eso hace indispensable su adaptación para el hemisferio sur, lo que por lo demás se impone por la lógica del sistema global, donde todas sus partes son interdepenedientes entre sí, y la totalidad es sincrónica con los ciclos de la naturaleza. Un sistema tan absolutamente interconectado no tolera adaptaciones incompletas o parciales, ya que hasta el más mínimo cambio repercute inevitablemente en todos los demás aspectos.

Ese es el caso de las estrellas volantes. Su cálculo y su movimiento (su 'vuelo') depende estrechamente de las orientaciones geográficas de los cinco elementos, las que varían, como hemos visto, en ambos hemisferios terrestres. Ello impone la necesidad de adaptar su cálculo para el hemisferio sur. No hacerlo desemboca en una numerología sin sentido, ocultista, irracional y desconectada de la naturaleza.

Por otro lado hay prácticas, como los 4 Pilares del destino, que dependen integralmente del ciclo de las estaciones, ya que se basan en los signos animales del zodiaco chino, y cada signo animal representa las energías de su mes y su momento del año, además que uno de los factores claves en la interpretación de los 4 Pilares es la estacionalidad (determinar si el elemento natal pertenece a la estación oportuna). Por ello, calcular los 4 pilares del destino de acuerdo al ciclo estacional del hemisferio norte en las regiones al sur de la zona ecuatorial, es un error potencialmente dañino e irresponsable (porque los 4 Pilares se meten con la psicología personal). En todo caso, calcular entre nosotros los 4 Pilares con las fórmulas originales inalteradas, produce absurdos como interpretarle a personas nacidas en Chile en diciembre (pleno verano) que su “pilar del mes’ sería el signo ratón (del pleno invierno).

propiedad intelectual: Escuela Chilena de Feng Shui 2002